Página Principal

Historia
Museo
Películas
Gran Hijo
Diferencias
Próceres
Gallinas
Fixture
Merchandising
Afiches
Wallpapers
F.A.Q.
Prensa
Guestbook
Links
Contactanos

El Rey de las excusas

Se queja de empatar contra un "equipo chico", al cual no le ganó estando 11 contra 9 y con varios mano a mano para liquidarlo. No es la primera vez que el Kaiser busque una excusa después de no poder ganar un clásico, porque justamente, casi nunca pudo ganar uno.

"No tengo dudas de que River hubiera sido el ganador si los dos equipos quedaban con 11. Y lo digo porque 11 contra 11 fuimos superiores"

River ganaba 3-1 y perdió 4-3 por la Copa Libertadores del 91. Claro, Daniel, esa vez 11 de Boca fueron muchos. El domingo, 9 también.

"Fue más meritorio lo de River, si tenemos en cuenta que venimos de jugar un partido clave en Montevideo y también con cancha pesada".

0-0 por el Apertura 91. Seguía la racha sin victorias de River, que llegó a 13 partidos. Y sí, la cancha pesada, los mosquitos...

"Insisto con lo que dije varias veces: prefiero ganar campeonatos y no clásicos. Boca cambiaría uno de estos partidos por un título".

Un 2-2 en el Monumental por el Clausura 92. Mirá que vale ganar clásicos y torneos, eh. Boca lo hizo. Ah, claro, vos ponías a Astrada y Hernán Díaz.

"En el Primer Tiempo intentamos con fútbol y ellos tiraron pelotazos. Y en el ST erramos el penal y nos quedamos con uno menos. Tuvieron suerte".

Boca ganó 1-0 en el Apertura 92. Otras quejas al juez: "No vale, juez, Manteca lo hizo de rebote". "¿Podemos patear el penal sin arquero?".

El excusómetro de Passarella no tiene desperdicio. Apela a las frases más ingeniosas para justificar su palmarés de cuatro victorias, siete empates y 15 derrotas. Es el verdadero hijo de la lágrima. Y un hijo de Boca, claro.