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"Olé Olé, Olé Olé Olá, a Papada nunca lo vamos a olvidar"

 

Se termina el período presidencial más divertido en la historia de River. Desde www.hijosnuestros.com nuestro agradecimiento eterno. Hacemos un repaso para no olvidar tantos momentos lindos.

José María Aguilar llegó a la presidencia de River en 2001. Le ganó a Chantilli con el 56% de los votos. Ya era secretario mientras estuviero n Daviche y Pintado. Una de sus primeras decisiones fue no renovarle el contrato a Ramón Díaz y llega como DT el chileno Manuel Pellegrini. El ingeniero enseguida captó la onda del River que se estaba gestando y vaticinó "van a venir más derrotas" . Por algo el chileno está en el Real Madrid ahora.

Aguilar logró por fin terminar con esa idea de que en River sólo se valoran a los jugadores que hacen taquitos, firuletes y tiran caños. No señor, en el césped (bah, en lo que quedó de él) del Monumental se ovacionó a tipos como Gerlo, se idolatró a monstruos como Fabbiani y se aplaudió el retorno de los restos mortales de Marcelo Salas (el muchacho que se entrenaba en el Hilton).

En lo que fue fiel a la historia de River, indudablemente fue en los lauros internacionales. El conjunto de Nuñez (con cancha en Belgrano) tuvo su primer estigma continental en su debut en la Libertadores, cuando perdió con humillación la final de la Copa del '66. Así estuvo 20 años penando hasta ganar ese trofeo, para luego esperar otra década para levantarla, por última vez. El palmarés internacional se completa con una Intercontinental y una Interamericana, obtenidas entre 1986 y 1987, y una Supercopa, de 1997. O sea, en dos ciclos se lograron los 5 títulos internacionales. Antes y después River dio vergüenza y lástima tal como se ha escrito acá. Lo que José María hizo bien fue que esas eliminaciones en Copa Libertadores fueran cada vez más escandalosas y humillantes, superándose año a año. Así, River quedó afuera en primera ronda contra un equipo de Venezuela en 2007, y contra dos equipos casi inexistentes en 2009 como Universidad San Martín de Perú y Nacional de Paraguay.

En los certámenes nacionales, la era Aguilar marcó un hito: en el Apertura 2008 terminó último, justo el campeonato que ganó Boca. Para colmo, los años en los que sí ganó torneos locales tuvo la desgracia de que Boca obtuvo la Libertadores o lo eliminó de la Copa. En definitiva, ganó los campeonatos cuando la prioridad era la Copa Libertadores, quedándole el certamen nacional como consuelo.

En la materia en la que José Aguilar marcó otro punto notable. La gran cantidad de jugadores de renombre que pasaron por Nuñez y vistieron la camiseta roja y blanca, a saber: Vega, Ojeda, Navarro, Barbosa, Leyenda, Olave, Buljubasich, Darío Sala, Quiroga, Cristian Alvarez, Gerlo, la dupla Tuzzio-Ameli, Toja, Escalona, Musaccio, Gustavo Cabral, Kilian Virviescas, Nelson Vivas, Loeschbor, Del Campo, Jersson González, Mareque, Lucas, Lussenhoff, Rivas,Talamonti, Galmarini, "Coti" Fernández, San Martín, Oscar Ahumada, Archubi, Abelairas, Paniagua, "Diego Armando" Barrado, Sambueza, Oberman, Montenegro, Fabbiani, Abán, Marcelo Sosa, Diego Galván, Robert Flores, Mauro Rosales, Salcedo, Luciano Leguizamón, Marco Ruben, Juan Esnaider, "Roly" Zarate, Sixto Peralta, Abreu y Bou.

La hinchada dio su punto de color sobre todo con las banderas expresivas. Y empezó a mirarse el ombligo y a hacerse hincha de sí misma, a punto de llegar a mentir diciendo que habían vendido más entradas que ninguno cuando River terminó último. El ránking oficial de la Asociación del Fútbol Argentino lo desmiente totalmente tal como podemos leer aquí mismo

Institucionalmente River creció. Tardó 8 años en hacer el museo más grande de Sudamérica, no solo por la superficie que ocupa sino por la escasa cantidad de copas que tiene. Se construye un impactante natatorio y para tal fin se emplean a los mejores hombres del riñon riverplatense a un sueldo acorde. Además hizo de los quinchos, la playa de estacionamiento y el hall lugares de concentración masiva de los socios riverplatenses, para demostrar ahí todo su apasionamiento. La pintura del Monumental fue otro éxito de la gestión Aguilar. Y el estado del campo, usado a veces para que se practique rally allí fue otro mérito de la era Aguilar.

También se han entablado grandes lazos con clubes del exterior, como el Locarno de Suiza. Algo que engrandece aún más al club de la banda roja.

En los clásicos contra Boca, tal como recordara José María Aguilar, River perdió el clásico menos importante de la historia. También perdió unos cuantos más que no eran menos importantes y alguno que fue uno de los más importantes.

Aguilar demostró que no mezcla las cosas. Viendo lo deprimidos que estaban sus jugadores, les permitió hacer fiestas de todo tipo y dejó que Ameli y Tuzzio resolvieran sus problemas fuera de la cancha pero jugando igualmente los dos. Y el hecho de bancar a un hombre engañado como Simeone en el puesto de entrenador habla de lo buena persona que es José María

Por una ridiculez de los estatutos del club, José María Aguilar no se pudo presentar en una tercera elección seguida. Había sido reelegido en 2005 con el 51% de los votos, venciendo a Daviche y Dibujado que iban separados. Queda en el recuerdo una proclive capacidad a usar muchas palabras para explicar lo inexplicable como cuando dijo que River tenía el mejor plantel pero no logró el objetivo básico o que Boca era la nave insignia de la derecha para tomar el poder en la Argentina

Esto ha sido un resumen. Un análisis mucho más profundo se puede ver aquí

¡¡Gracias por todo José María!!