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El resumen del año

2011


Termina el 2011, un año que podría haber pasado inadvertido, pero por alguna cosita parece que no. Vueltas olímpicas, festejos, triunfos, copas, campeonatos, laureles, éxitos, alegría, algarabía, derroche de entusiasmo, aliento, canchas repletas, felicidad y victorias, todas cosas que estuvieron ausentes en este año riverplatense, el año por excelencia. El repaso por la temporada, al estilo de hijosnuestros, una sana costumbre que se viene realizando desde 2005. ¡No pueden ignorar que cada año es mejor al anterior, eh! ¡¡Acá está el Anuario 2011 de River Plate, pedílo en todos los kioscos!!

Enero:

River comienza el 2011 de la mejor manera: en Primera División. Claro, los descensos ocurren en junio/julio, por lo que ningún hincha, de ningún equipo podía, en enero de 2011 decir "River es de la B", por ahí podían decir "River será de la B" pero no en tiempo presente. Ese fue el primer logro de la gestión Pajarella, y que se extendió hacia los meses de febrero, marzo, abril, mayo y casi todo junio. Una enormidad. Pero volvamos a enero, mes que uno relaciona con las vacaciones, el verano, el calor, las chicas en bikini pero de ninguna manera con "River en la B". Y eso le pasó al plantel, el cuerpo técnico y los dirigentes de River: no pensaron que se iban a ir a la B. Entonces arrancaron el año apuntando para arriba: River Campeón. Y tiraron la casa por la ventana: contrataron a la estrella de San Lorenzo, Fabián Bordagaray. Un refuerzo de lujo: debutó en Defensa y Justicia y tenía 8 goles en 52 partidos. "Borda", como le decimos los que lo queremos, vino a darle jerarquía al plantel que por entonces dirigía Juan José López, lo recuerdan? Aquel que fue volante por derecha en River en la década del '70 y en Boca en 1983. Y ese River de enero del 2011, con la adquisición de Bordagaray, encaró el torneo de verano con todo: debutó perdiendo 3-1 con el Racing Club de Avellaneda, pero luego le rescató un valioso 0-0 a Estudiantes, algo que el DT empezaría a ver con buenos ojos: el puntito inteligente. Hubo además, un par de clásicos sin importancia, con la Copa "Luis Nofal" en juego: 0-2 el primer partido y otro punto inteligente, 1 a 1 en Mendoza con gol del goleador Mariano Pavone. Es insignificante el dato de que un delantero boquense de apellido similar al barrio más grande de Buenos Aires metió goles en los dos cotejos. Seguramente nunca había metido un gol antes...

Febrero:

El 11 de febrero dio comienzo el Torneo "Néstor Kirchner" Clausura 2011 - Copa Malvinas Argentinas. River Plate arrancó el día 13 con una igualdad ante Tigre en la siempre difícil Victoria (la zona geográfica es la difícil... bueno, también "la victoria" se hizo muy difícil para River este año...). Puntazo de oro que fue festejado por el excelente entrenador Juan José López. La primera gran alegría del año sucedió el día 20: goleada 2-0 al complicadísimo Huracán. Y más: ganó un clásico, de visitante y sin recibir goles: a Independiente, con gol de Pavone, ese gran goleador que tuvo River en su último año en Primera. River enhebró dos triunfos, una marca notable para su historia, ambas en Primera "A", como si fuera poco. Ya llevamos dos meses de repaso del año y sólo se destacan cosas buenas. Entonces, aquellos que creían que el 2011 fue pésimo evidentemente no entienden nada.

Marzo:

Segundo en el Campeonato de Primera División "A" de la AFA, recibe a uno que andaba 15º. Y River es fiel a su historia, a sus exigencias, a su prestigio, a lo que los hinchas le piden: iguala sin abrir el marcador. Porque, recordemos, River vivía en la era del "puntito inteligente". Vayan sumando: 1+3+3+1 = 8. Ocho puntos en 4 partidos. Y en Primera!!! ¿Qué es lo que ven mal? Uff, la verdad, no los entiendo. El plan de JJ era perfecto. Ok, que el 13 de marzo se caiga el invicto, y de local, ante Vélez tiene una explicación: a veces, las derrotas sirven. Más adelante, con el correr del año, entenderán esto de perder y aprender de las caídas. Los de Liniers no querían aprender de derrotas y por eso finalmente serían campeones, pero ese es otro tema. River tuvo que viajar hasta Sarandí para sacar un 1-1 y más tarde, un triunfo 2-1 sobre Newell's fortalecería el ánimo del plantel. Tercer mes sobre tres, y River seguía en Primera. ¿Qué otra gestión pudo lograrlo?


Abril:

No sé de qué se van a disfrazar los que estén leyendo esto viniendo a buscar motivos para cargar a los de River. Porque la sonrisa que tienen en la cara, seguramente de resentimiento y odio, se les transformará en un dolor intenso. Sí, señores, sepan que abril fue el Gran mes de River en el 2011, y que sin lugar a dudas, si el año terminaba acá, específicamente el 10 de abril, River no sólo era de Primera, sino que era CAMPEON, así, con todas las letras y en mayúsculas. River, tras 9 fechas jugadas, era único puntero del campeonato. Y después hay que leer pavadas como "el peor año de la historia". ¡Pamplinas! River tuvo 4 meses extraordinarios, coronados con este Abril que lo puso en lo más alto del país, merced a sus extraordinarios triunfos 1-0 ante Quilmes (en condición de visitante nada menos) y Banfield (en el exigente estadio Monumental). Está habilitado el "copy-paste" para que todos los hinchas de River copien este párrafo y se lo pongan en el muro de Facebook a los bosteros. Ríos de lágrimas correrán al enterarse de que River, sí, River, estuvo los 4 primeros meses en Primera y además, era puntero absoluto e indiscutible del Torneo. Un empate 0-0 con Gimnasia y una caída 2-1 con Godoy Cruz de local (en una tarde con frío) fueron apenas un descanso para el gran clásico del que se fueron triunfantes: 1 a 0 a Racing en Avellaneda

El gran festejo del año. River, puntero en Primera el 10 de abril de 2011. Para guardar toda la vida. Lo festeja Almeyda, lo festejamos todos!

Mayo:

Prácticamente no pasó nada interesante en Mayo del 2011. Y en los meses siguientes tampoco, así que damos por finalizado el repaso, con una alegría desbordante, motivos para levantar las copas y festejar por el año que termina y esperando que el 2012 sea mucho, pero mucho mucho mucho mucho mejor, porque la verdad... uff... no podemos cerrar el año en mayo, e ignorar todo lo que pasó. Bueno, pasaron cosas. Primero, mayo es un feo mes, muy lluvioso, ¿sabían? No debería jugarse al fútbol y eso está clarísimo. El primer momento feo ocurrió con All Boys, el 8 de mayo. River perdía (injustamente claro) 1-0. Su arquero, el gran Juan Pablo Carrizo, intentó hacer una heroica, algo que permitiera sentir orgullo a todos los riverplatenses de bien. En la última jugada, fue a buscar el empate en un córner, fue a cabecear.

No sean ingratos. El arquero intentó quedar en la historia, y nadie puede negar que lo logró. El fantasma del descenso empezó a tomar forma. Y encima, hubo que ir a La Boca. Uf, que difícil contar esta parte... ¿por dónde empezar? Podríamos recordar que Carrizo seguía con ganas de quedar en los libros de historia y anotó otra página dorada, con su tan ansiado gol. Sí, se le negó una semana antes con All Boys, pero pudo darse el gusto de convertir... con el detalle de que fue en contra, bueno, un error lo tiene cualquiera...

No termina ahí el clásico (ni tampoco Mayo, la puta madre!). El máximo verdugo de River, Martín Palermo, anunció que ese sería su último Boca-River. Por fin, habrán pensado las gallinas. Como no podía ser de otro modo, Palermo se despidió con un gol. Después de 32 clásicos y 18 goles, los de River habrán pensado que era hora de dejar de sufrir con este tipo. No tendrían en cuenta que tal vez, ningún jugador de Boca los haría sufrir jamás, pero por el temita ése de no enfrentarlo nunca más... La jornada terminó con el capitán Almeyda expulsado y vendiendo humo, al besarse la camiseta de River (cuestión rara, ya que de chico era confeso hincha de Boca).

Volviendo al clásico, River perdió 2-0 y quedó otra vez en promoción y el fantasma se hacía cada vez más grande. Alguien dirá, "en las malas mucho más", claro, momento de mostrar hombría, aliento hasta el final, huevos, enfrentar las difíciles, poner lo que hay que poner, transmitir desde la tribuna un contagio positivo... no. No. Eso no pasó. Porque claro... ¡es River! Y en River, históricamente, y cuando decimos históricamente decimos desde 1904, fecha de su fundación, año a año, vemos que se repite el problema de no poder superar una situación complicada. El miedo vence el espíritu de los riverplatenses. El 22 de mayo, River le ganaba 1-0 a San Lorenzo, pero... JP Carrizo se mandó otro moco, el cuervo le empató con un gol de un jugador que salió más en la prensa de chimentos que en la deportiva y del descenso no se podían escapar.

Ya resumir un mes se hace tarea imposible. Las cosas en River sucedían a cada hora. Fillol, entrenador de arqueros, dejaba el club, porque Carrizo lo empujó cuando el "Pato" fue a consolarlo. Quedaban 4 fechas, todos hacían cuentas, River necesitaba ganar para zafar. Fue a Bahía Blanca, ante un rival directo. ¿Y a qué fue? ¡A sacar un puntito! Y lo consiguió, sin que a Carrizo le hagan goles tontos. Otro éxito notable, que algunos no quieren reconocer. Cuestión que terminaba mayo y River tenía dos partidos de local con rivales sin mucho en juego como para poder esquivar el descenso...

Junio:

Cuando en el futuro se intente ver qué ocurrió en el mes de Junio de 2011, esperamos que desde Olé y otros medios afines, hayan podido borrar toda evidencia de lo ocurrido entonces. Porque nadie, ni siquiera nosotros, quiere recordar este mes, este trágico mes. Pese a jugar con resultados puestos, River no podía consigo mismo. Empató de local con Colón (mirá que hay equipos que no sirven para nada en el campeonato y se les puede ganar en momentos así... Colón es uno de ellos, ¡por Dios!), con gol del "Bichi" Fuertes (uff), y con un Monumental en un silencio pavoroso, llegó al milagroso empate. Y todos a hacer cuentas, como el muchacho sin pelo que se llevó su calculadora científica Casio que ya traía la función para saber cuantos puntos se necesitaban para zafar del temible descenso

Fecha 18, en cancha de Quilmes, River visitó a Estudiantes. Iba ganando... pero le empataron. Y siguió el miedo. Todo se definía el 18 de junio, en el Monumental ante Lanús. ¿Iba a aparecer la hombría, los huevos, la personalidad? ¿Iba la hinchada a alentar, a hacer temblar el césped para que River gane, para que Lanús pierda? Sinceramente, la única forma de que River zafara, era si se daban otros resultados en otras canchas. River perdió 2-1, dando otra vez una imagen penosa en su historia plagada de gallineadas en instancias definitorias y decisivas. El equipo de Nuñez debía jugar la promoción por no descender ante Belgrano de Córdoba. Vergüenza fue lo mínimo que se dijo desde todos los rincones donde hubiera un hincha de River. Otro hecho destacado a esta altura de los acontecimientos era la presencia de Lamela, el 10 de River (pero hincha de Boca), pese a acumular cientos de amarillas. Zafó de la suspensión por una lesión incurable de un futbolista peruano llamado Ballón que apenas si jugó en River, pero fue cedido gentilmente a la selección de Perú y así pudieron usar el artículo 225... artimaña que obviamente... tampoco le trajo resultados a River...

La promo tuvo su partido de ida el 22 de junio de 2011. En el Gigante de Alberdi, Belgrano venció 2-0 a River y lo dejó al borde del abismo. Pero el resultado deportivo queda a un lado, comparando con lo que pasó esa noche. Promediando el segundo tiempo, con el 2-0 ya instalado, unos ¿simpatizantes?, ¿hinchas?, ¿barras?... sean lo que fueren, rompieron el alambrado en la popular de River, entraron al campo y agredieron a los jugadores riverplatenses. Le pegaron una patada a Arano y agarraron a Román. Les gritaron a Almeyda y los demás que pusieran huevos. En cualquier país del mundo, medianamente serio, esos tipos van presos y el partido se suspende por falta de garantías. Y el club recibe una sanción muy dura. En Argentina, eso no pasó, claro.

Mientras tanto, en un hogar común y corriente, un señor entrado en años, ve el partido por tele. Y fiel al espíritu puteador de todo riverplatense de ley, emite todo tipo de insultos como reacción de lo que pasaba en la cancha. Que el hecho más destacado del año por un hincha de River sea lo de este personaje deja en claro qué bueno fue el 2011, ¿no? Para colmo, como suele suceder, el personaje fue absorbido por el sistema y terminó trabajando para la televisión. O sea, que vendió la pasión y el sufrimiento que puede provocar en momentos tristes a cambio de dinero. No es una tarea muy loable.

Domingo 26 de junio de 2011. Ese día no pasó nada, sigamos. Ufa... son malos, ¿eh? ¡Quieren sangre! Ok... resulta que se debía jugar el partido de vuelta. River necesitaba ganar por dos goles para quedarse en Primera. ¿Cómo carajo lo iba a hacer si estaba cagado en las patas, si su técnico estaba muerto en vida, si su presidente no reaccionaba, si sus jugadores eran un desastre, si su hinchada no alienta? Hubo que recurrir a todas y cada una de las artimañas posibles. Primero, evitar que se juegue sin público, cosa que debía ocurrir si tenemos en cuenta antecedentes en donde hubo incidentes y a los clubes se les prohibió el ingreso de su gente. Con River no pasó, ¿por qué? Convengamos que hubiera sido más parejo un partido sin gente, que tener a esos 40 mil tipos en silencio o puteando. El Jugador -1, el que siempre resta, el que se queda callado, el que no acompaña, el que no provoca un cambio en el resultado es más dañino que la ausencia total de espectadores. Resuelto ese tema, había que hacer algo con Belgrano. ¿Y qué sucedió? Bombas de estruendo y todo el ruido posible para evitar que el plantel celeste descanse. Buenísimo (?). Además de los mil rumores sobre soborno y otras yerbas, en el entretiempo, los barrabravas fueron al vestuario del árbitro para amenazarlo. Se comprobó, con videos y todo. ¿Qué pasó? Ey, che, que desesperados. Ya habrá tiempo para repasar las sanciones (¿habrá? Mamita, qué resumen largo y ¡¡falta medio año!!).

River, en la cancha empató 1-1. Bah, empataba... el partido se suspendió faltando un minuto por incidentes. Y comenzó el show: destrozos, piedrazos, quemaduras, tiros, policías, bomberos, quilombo, corridas, el estadio y el barrio siendo objeto de todas las roturas que se puedan imaginar. El equipo, retirado con 800 agentes de seguridad vestidos de amarillo flúo. Pavone, que era el héroe al poner el 1-0 a los 5 minutos, terminó siendo el culpable con el penal errado en el segundo tiempo. JJ López pasó a la historia como el DT del descenso. Almeyda, capitán, no jugó la revancha por suspensión. Se retiró yéndose a la B. Pajarella, su presidente, se quedaba con el honor de irse al descenso, justo él, que fue ídolo como jugador, campeón, ganador, técnico... Estos tres protagonistas, sumando al jugador más destacado, Erik Lamela, tenían algo en común: fueron hinchas de Boca de chiquitos o se pusieron la camiseta de Boca oficialmente. Lamela, Almeyda, Pajarella, bosteros desde la cuna; Juan José López, jugó en 1983 en Boca Juniors, aunque antes ya se había puesto la camiseta azul y oro. El destino quiso que estos personajes sean claves a la hora de provocar que River muerda el polvo de la más humillante derrota: descender al Nacional B. Para un grande, descender es el hecho más denigrante que exista. No se puede admitir, está fuera de lógica, carece de sentido. Y ahí lo pueden escuchar a Costa Febre expresar lo que sentía en ese momento

 

 

Julio:

Todo el mundo futbolístico giró en torno al descenso de River, eclipsando la Copa América, cuya final se jugó en la cancha de este equipo "del ascenso", realmente una curiosidad. Algunas gallinas empezaron a cacarear esgrimiendo cosas como "River es tan grande que sólo hablan de nosotros", en una muestra más del patetismo que tienen desde que nacieron: hablamos, escribimos y contamos mucho de River, especialmente desde julio, por la sencilla razón de que DESCENDIERON A LA B NACIONAL. Una mancha que no se sacarán nunca, que será recordada por los años, que será otro motivo de burla, tal como fue lo de la "gallina", la pobre performance en las Copas Internacionales, la paternidad de Boca en los clásicos y la amargura que envuelve a sus hinchas. Aunque el descenso supera a todas esas, por ser la primera vez que les pasa y porque a su tradicional rival, aquel con el que siempre pelearon la hegemonía del fútbol argentino, nunca le pasó. River, que siempre fue animador de los campeonatos junto a Boca y entre ambos compitieron año a año, por los mejores jugadores, los mejores equipos, salir campeón, ganar, de esta manera ponía punto final al tema: se bajó de la pelea histórica. Al descender, "abandonó" la lucha por la supremacía; lo dejó solo a Boca. Algo que en los últimos 10 años se hizo muy fuerte (nunca un equipo ganó tantos torneos, a nivel local e internacional, como Boca) parece que provocó en el "subconciente" de River el deseo de bajarse de la pelea. El mes transcurrió entre miles de palabras, se habló de una suspensión del Monumental por 20 fechas, de una quita de 18 puntos ... pero... empezó el plan "salvataje", primero dejando que pasen los días y que la sanción sea decorativa, y luego, desde los medios, tratando de "endulzar la realidad". De las cosas que salieron armadas por los propios hinchas de River, es memorable el video sobre "La Camiseta no desciende"... pretendían que River no juegue en el Nacional B con su camiseta tradicional, para dejarla "impoluta". Ilusos, como si no hubieran pasado papelones en Copas Libertadores y campeonatos varios, hace rato que está manchada esa camiseta. Por otra parte, si en el peor momento de tu historia la idea es renegar de la realidad, esconder una pésima situación y no usar los colores... no creo que hable muy bien que digamos...

Juan José López dejó de dirigir al perder la promoción, y prácticamente desapareció del planeta. ¿El sucesor? No fue Ramón Díaz, tampoco el mismo presidente Pajarella y menos Caruso Lombardi. Eligieron a un jugador en actividad, lo hicieron retirar a Matías Almeyda, el capitán, el símbolo, el que jugó casi gratis, el que vendió humo con su beso a la camiseta, le tiraron el muerto y así, de la noche a la mañana, tuvo que ponerse el buzo de DT. Sin experiencia en la categoría ni en la actividad, se tuvo que hacer cargo de la situación. Para colmo, empezó a hablar: dijo que "si el Imperio Romano cayó, ¿por qué no se iba a caer River?", sin tener en cuenta, que el Imperio Romano jamás se volvió a levantar. Pero como los medios no tienen tiempo para analizar, sino que lo usan para mandar noticias para todos lados y provocar, la pobre comparación quedó de lado. Lo que también fue una provocación fue la actitud soberbia del Diario Olé (ese pasquín berreta que pertenece al monopolio Clarín) de no sacar el escudo de River en su web. Una burda forma de querer tapar el sol con las manos, una más en la centenaria historia del Club Atlético River Plate. Y como si esto fuera poco, entre la AFA y el Gobierno Nacional vieron que podría ser complicado un año sin River en la "A" y mucho peor si esto se estiraba, idearon un horroroso campeonato de 38 equipos, fusionando la "A" y la "B" para que River siga en la máxima categoría y ningún otro grande descienda. Mentes perversas manifestaban que si River descendía a la "B Metropolitana", tal vez el super-torneo cuente con 60 equipos... El rechazo de los hinchas fue unánime. Mientras, el diario deportivo vendió el ascenso riverplatense en tapa, como para demostrar que dignidad es una palabra que no manejan en su vocabulario

Además del "ascenso", River lograba un campeonato más: el económico. Así lo aclaró su presidente, Daniel Pajarella. Es que a River le convenía descender, fue un gran logro en la gestión pajarelliana. Si tenemos en cuenta que en el campeonato deportivo se fueron al descenso pero por muy poquito, lo de Daniel es extraordinario. Y hay gente que lo critica...

Agosto:

Llegó el momento esperado por todos: el debut de River en la B Nacional. Pero antes, hubo una pretemporada. Mientras el ex-tradicional rival de River, o sea Boca, estaba en Inglaterra para jugar un torneo con el Arsenal y el París Saint Germain, River hacía su preparación en Chapadmadal. Enfrentó a grosos rivales como Unión de Mar del Plata (caída 1-0), el Sub16 de Kimberley (al que goleó 6-0 y los medios empezaron a levantar la moral tratando de estúpidos a sus hinchas), juveniles de Alvarado (2-0), San Telmo (victoria 2-0) y Defensores de Belgrano (4-1, en lo que sería el "clásico del barrio". Curiosamente el destino los enfrentó en la Copa Argentina, pero ya habrá lugar para contar eso). Después de 52 días, River salió a la cancha para jugar con Chacarita en su primer partido en el Torneo Nacional B. Fue el martes 16 de agosto, el día en que Olé armó una movida para que todos los balcones del país luzcan la bandera riverplatense... y obviamente no se prendió nadie. Ante una escasa concurrencia para sacar las entradas, el panorama no era el mejor, al menos no era el que pintaban los medios. ¿Dónde se jugó el partido? Claro, recordemos los incidentes en Córdoba, las agresiones a los jugadores, la revancha en Nuñez con sobreventa de entradas, amenazas al árbitro, suspensión del partido, destrozos del estadio y alrededores... 52 días tuvieron los organismos de seguridad, los entes deportivos, judiciales, policiales, políticos, de toda índole, de Capital y Nación, para NO SUSPENDER EL ESTADIO para el primer partido. No hubo forma: la sanción llegó al día siguiente. Se ve que en esos días estuvieron trabajando muchísmo en otros temas y no pudieron ocuparse del estadio Monumental. River tuvo su primer guiño: "debutá en tu cancha tranquilo (sin hinchas de Chacarita; recordemos que los visitantes en el Ascenso no podían ir), sabiendo que no te vamos a descontar ningún punto y el tema de jugar en otro escenario lo resolvemos después". El gol de Juan Manuel Díaz pasó a la historia como el primero de River en la B Nacional. Así ganó 1 a 0.

Equipo histórico: el del primer partido de River en la B Nacional

El bochorno sigue. Segunda fecha, River tiene que ir al interior, a Mendoza, para jugar con Independiente Rivadavia. Seguía vigente la imposibilidad de recibir hinchas visitantes en el ascenso, pero desde los medios fogonearon para que vayan "de prepo". El presidente del equipo mendocino, Daniel Vila, peleado con Grondona, desafió a la AFA y vendió entradas para los de River "pero debían ir sin identificación, como una tribuna neutral". Segunda fecha, segundo guiño: el club del cual sus hinchas habían causado destrozos e incidentes varios, tanto en el Monumental como en Córdoba en la promoción seguía sin sanción, estaba seguro que no tendría descuentos de puntos y encima, tenía el privilegio de poder disponer de 15 mil entradas de visitante, cosa que no podían los otros del ascenso, y en muchos casos, ni siquiera en Primera, por esas estúpidas restricciones que lo que hacen es demostrar lo patético e incapaz que son los funcionarios del estado vinculados a temas de seguridad. El partido lo ganó 3-1.

"Che, ¿más abajo no se puede estar?"

Para el tercer encuentro, finalmente, River debió jugar en otro estadio: Huracán. Le dieron 5 fechas de sanción al gallinero, de las cuales dos serían a puertas cerradas y 3 sólo con socios. Eso fue todo el costo que pagó River por la serie de incidentes y violaciones a diversas leyes y normas. El rival fue el pintoresco Desamparados (River triunfó 3-1) y no faltó la campaña mediática para que los hinchas de River vayan a las inmediaciones de la cancha de Huracán a pesar de la prohibición. Trece hinchas... sí, trece, fueron detenidos por intentar pasar las vallas. Y cerca de 50 estaban en las inmediaciones. Lo que se dice, una verdadera multitud....

"Somos una multitud, vinimos en dos remises, dejenos pasar"

Septiembre:

Noveno mes de un año que parece que no termina nunca, al menos en su repaso. Suponemos, por la extensión del resumen, que si arrancaste a leerlo antes de Navidad del 2011, ahora estás en febrero del 2012, así que ya sabrás como salieron los clásicos del verano, ja... El día 3, River resigna su primer punto: iguala 1-1 con el Quilmes de Caruso Lombardi, una jornada recordada por las puteadas y silbidos al volante riverplatense Nicolás Domingo (dicen las malas lenguas que jugaba para no perder la tradición de que River juegue "Domingo"). Cavenaghi metió su primer tanto, se besó la camiseta, y gritó el gol como si fuera la final del mundo. El primer gran susto ocurrió el 10 de septiembre, ahora en San Lorenzo, porque Huracán no quería alquilarle más el Ducó a River. Sin público, jugó ante Defensa y Justicia... y los de Florencio Varela ganaban 2-1 hasta que el héroe Rodrigo Funes Mori (aquel que valía 8,5 millones de euros y terminó cotizado en 200 pesos) empató sobre la hora y desató una alegría inconmensurable.

La cosa fue increscendo, porque el siguiente rival fue Deportivo Merlo, un club con más años en la C que en otro lado. El match se jugó en Independiente, que quedó con instalaciones rotas, cosa que motivó a la dirigencia roja negarles el estadio cuando River tuviera que usarlo. En definitiva, ya eran dos los clubes que no querían que River jugara allí. El encuentro finalizó 0-0, pero hubo un claro penal sobre la hora para Merlo que no se cobró. Y la hinchada del Deportivo cantó "Vos sos de la 'B'". Uno de los placeres más grandes de todos los tiempos.

El mes concluyó con un triunfo 2-0 ante Gimnasia en la cancha. Pero fuera de ella, otro escándalo: los jugadores, antes del vibrante empate con Defensa y Justicia, hicieron una fiesta en una Pizzería y fueron escrachados en todos los medios. Y los hinchas millonarios, que ahora pudieron ir, volvieron a los cantitos hirientes: "Jugadores, jugadores, no se lo decimos más, si los vemos en un boliche, qué quilombo se va a armar"

Octubre:

El DT Almeyda estaba obsesionado con ascender. Lo quería lograr sea en avión, helicóptero o... moto... Sí, para este mes, el Mundo River nos deleitó con la llegada de Matías Almeyda en moto a los entrenamientos.

No hay nada de malo, che. Un equipo puntero, ganador, sólido, vistoso, serio, ejemplo, taquillero, pasional, que contagia, puede tener a un DT que maneje una motocicleta. ¿Ah, pero River no es todo eso? Raro, porque los medios se la pasan hablando maravillas de este presente millonario. ¿Será que River encontró en el Nacional B, su lugar en el mundo? Se lo ve muy a gusto en el ascenso. No pierde tanto, a veces golea, no sufre con Boca (bueno, no con el Boca "A"). La prensa inventa una realidad paralela y sus jugadores repiten, todo sea para que el hincha consuma, vaya a la cancha, no putee, no rompa el club, no silbe, no le dé la espalda como históricamente ha hecho. Pero en nombre de ese pedido desesperado de acompañamiento en una situación tan fea, se escribieron una cantidad inusual de estupideces: "Lo mejor que le pudo pasar a River fue descender" (Chori Domínguez), "En la B Nacional se juega mejor que en Primera" (Almeyda), “Jugadores con años en Primera nunca vivieron esto” (Ocampos), “Este River, en la A, le ganaría a los de arriba” (Chichizola), "No hay diferencias con Boca" (Aguirre) y varias más que ni merecen agregarse porque ofenden la inteligencia. En Octubre, River empató 0-0 con Ferro, goleó 7-1 a Atlanta (hecho que motivó otra campaña de optimismo en la prensa), venció 2-1 a Huracán y empató 0-0 con el otro candidato, Instituto (otra situación que fue tapa en los diarios, la cantidad de gente para ver ese partido en el estadio Kempes. Llegaron a mentir diciendo que nunca se vendieron tantas localidades en el ascenso -51.134-, aunque San Lorenzo-Tigre en 1982, realmente tuvo 70.948 generales vendidas. El diario Clarín omitió descaradamente las 24.889 plateas que se expendieron en el encuentro del año 82. Una vergüenza, como la absurda comparación con lo que vende Boca, que de local no abre las boleterías, y de visitante ofrece "puchitos" porque en Primera los ingresos por TV son mucho más que los que generan el expendio de tickets y por eso los clubes ni se calientan en recaudar por la venta de boletos. En el Nacional "B", cualquier excusa sirve para hacer guita, y si hay un "boludo con plata", bienvenido. Ahí está River, encontró su sentido de vida: pagarle las deudas a los clubes del ascenso)

El gol de Cavenaghi al Barcelona de Villa Crespo

La manija mediática dio inicio a un programa de televisión en un canal de cable: "La Revolución". Sí, para que se revuelquen en sus tumbas Lenin y Marx, la prensa indicó que la llegada de River a la B "revolucionó" la categoría, la jerarquizó, le dio más importancia, más valor. Y se publicó que los hinchas de River copaban todos los estadios, un fervor inédito. Este programa payasesco, combina al "Tano" Passman (el tipo que del sufrimiento hizo un negocio) con Costa Febre, le suma algún boludo útil de un blog con el incunfundible estilo de "Atlas, la otra pasión" arma un compilado increíble de las andanzas de River en la divisional de Ascenso y cumple con el objetivo básico de pintarle una realidad "simpática" y "linda" a unos hinchas con una capacidad muy baja para el análisis.

Pero... el mes no terminó de la mejor manera. Se perdió el invicto. De local, en el Bajo Flores, un insólito Aldosivi derrotó 2-1 al elenco millonario. Sorpresas da la vida.

Noviembre:

El 2011 parece no terminar más. River demuestra que tras una mala actuación puede recuperarse dignamente. Viaja hasta Jujuy y golea al Gimnasia local 4-1 (con una ayudita del árbitro dando un penal que no fue, pero bueno, a esta altura ¡qué problema hay!). La mejor manera de poder jugar en el Monumental es llegando con el ánimo bien arriba tras esa tremenda goleada al Lobo Jujeño. Bueh... Atlético Tucumán venció 2 a 0 al conjunto de Nuñez en pleno gallinero. River sólo había ganado cuatro partidos en ese estadio. Se ve que su gente no le sirve para lograr un resultado positivo: no pudo mantener la punta en la "A" cuando la tuvo, no pudo evitar la promoción, no zafó del descenso y no hizo valer la localía en la "B". Sólo sirven para que les saquen plata. Son los auténticos boludos con plata, y en la B hacen fila para aprovecharse de ellos, incluyendo claro, a los medios y al propio River, que según su propio presidente, ahora recauda más y hasta vende más camisetas. Una pena. La mejor manera de remontar la cosa fue goleando una vez más, esta vez ante Brown de Puerto Madryn. Otro 4-1 para que continúe la venta de humo acerca del "gran nivel" que mostraba River, sin tomar en cuenta lo malo que son la mayoría de los jugadores y equipos del Nacional B. Pero claro, la comparación es con un pobre Boca que apenas saca 9, 10, 12 puntos de ventaja sobre sus seguidores en Primera "A". Evidentemente todos deberían descender para jugar en una liga competitiva, como es la "B" y no quedarse en esa porquería que es la "A". El 26 de noviembre River recibe a otro ex-A venido a menos, Rosario Central. Empatan 1 a 1 en el Monumental, y los de Nuñez ya no son los punteros. ¿Terminarán el año primeros en la "B"?

El año de Román. Un tipo muy querido por sus hinchas

Diciembre:

¡¡¡¡¡¡¡¡Terminó!!!!!!!!! Sí, el año 2011 se fue a la B... eh.. digo, el año finalizó, concluyó, se acabó. Pero faltaba algo: jugar con Boca... con Boca Unidos... el Boca correntino. Y River fue a Corrientes, tuvo todo para ganar, pero sobre la hora, el Boca de la "B" le ganó 1-0 y se armó la podrida. Qué mal che... pero hubo algo más: al día siguiente, el "Boca de la A" salió campeón invicto, en Primera, claro. River miró una categoría más abajo como su rival de todos los tiempos ganaba cómodo el torneo. ¡Qué deshonra! ¡Y perder con otro Boca, encima! Al año sólo le quedó tiempo para un partido más: vs. Patronato en el Monumental. Casi lo pierde, pero lo ganó, y desató la alegría de su gente. River Plate finalizó Segundo en Segunda, en una temporada que tuvo de todo, y aunque parece que en el resumen entró todo, hay tantas cosas que debimos dejar de lado. Por ejemplo, las declaraciones de Almeyda comparando la "B" con el Calcio, lo que nos hace preguntar si Instituto es el Inter o en todo caso, la Primera "A" sería la Champions League o una liga intergaláctica... Bueno, Almeyda es el mismo que en marzo dijo que River en un año y medio será como el Barcelona (aclaramos que le falta prácticamente medio año y todavía debe: ascender, salir campeón en Primera, ganar la Libertadores y ganar el Mundial de clubes, repetirlo, y además golearlos a todos incluyendo a su rival tradicional para, tal vez, parecerse al Barça). Para contrarrestar, el anterior DT, JJ "puntito inteligente" López comparaba a River con el Inter de Mourinho. Realmente quieren que este resumen no termine... Matías ha llenado muchas páginas con sus vendidas de humo y palabras vacías. Pasó de querer jugar un clásico con Boca todas las semanas a no querer disputar los del verano salvo que sea en Miami por miedo a las cargadas (olvidándose que en Miami está Boca Ratón...). Y hasta Pajarella se prendió en el arrugue Tampoco incluimos la llegada de "otro" salvador: David Trezeguet, ex jugador de Platense (?), que se fue al descenso con la Juventus en Italia y con el Hércules en España y venía de descansar 6 meses en Emiratos Arabes Unidos. El ex-campeón del mundo como suplente en Francia 1998 (y errador de penales en Champions 2003 y Mundial 2006) no usa máscaras como Fabbiani, pero en cualquier momento le hacen pintarse la cara color esperanza. Ni pusimos una palabra del triunfazo de River sobre otro equipo del barrio de Nuñez, Defensores de Belgrano en la Copa Argentina. Ojo, River está invicto en la Copa y no veo que nadie lo haya dicho. Así que mejor terminamos el resumen con una alegría: River Plate pasó a otra fase de la Copa Argentina, en lo más destacado de la temporada. ¡A celebrar!

¡Qué gran año! ¡Cómo no festejar, carajo!

Evidentemente, fue el mejor año de River en toda su historia. Bah, el mejor para nosotros, los de Boca. Pero... somos exigentes. ¡Queremos un 2012 mejor aún! Sabemos que siempre nos pueden sorprender con algo más. No pedimos nada, dejemos librado al azar lo que pueda llegar a ocurrir... Desde que www.hijosnuestros.com hace los resúmenes año por año, la cosa ha estado poniéndose mejor. Vean sino la evolución desde el 2006, 2007, 2008, 2009 y 2010. ¡Y pensar que en todos esos años apenas ganaron un solo campeonato! (Ojo, era en Primera A)